Durante la conquista de México, los españoles utilizaron diferentes estrategias para someter al Imperio azteca. La alianza con los pueblos indígenas sometidos por los aztecas, como los tlaxcaltecas, fue una de las principales estrategias utilizadas por Cortés. Además, aprovecharon las rivalidades internas dentro del imperio y utilizaron su superioridad militar, armas de fuego y caballos, para imponerse sobre los aztecas.
La conquista de México también estuvo marcada por la violencia y la destrucción. La ciudad de Tenochtitlán, la capital azteca, fue asediada y finalmente tomada por los españoles en 1521. Durante el asedio, gran parte de la ciudad fue destruida y muchos de sus habitantes murieron a causa de la guerra y las enfermedades traídas por los conquistadores.
La conquista de México tuvo un profundo impacto en la historia y la cultura del país. La población indígena sufrió una enorme reducción debido a la guerra, la esclavitud y las enfermedades traídas por los españoles. Además, se impuso la religión católica y se estableció un sistema colonial que duró varios siglos.
Sin embargo, la conquista también facilitó la mezcla de culturas y la fusión de tradiciones indígenas y españolas. Esto se refleja en la actual cultura mexicana, que es una combinación de influencias indígenas, españolas y otras culturas que han llegado al país a lo largo de los siglos.